No tengo hermanos, tuve el placer o la desgracia de haber nacido hija única en una familia numerosa donde tíos, primos, abuelos y padres tuvieron al menos un hermano con quien compartir su día a día, su crecimiento, su infancia. Desde que tengo uso de razón las personas me preguntan: "¿no te gustaría tener un hermanito?", recuerdo mi respuesta porque siempre fue la misma, nunca cambió: NO. Puedo sonar egoísta, malcriada pero no se trata del concepto que todos piensan cuando escuchan mi respuesta: "el quedarme con todo", se trata del nunca sentir la ausencia o la falta de un hermano, nunca estuve sola, siempre estuve acompañada.

